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Las tarjetas de crédito son un medio de pago utilizado en todo el mundo para abonar todo tipo de compras de bienes y servicios, tanto en establecimientos físicos como a través de Internet. Su principal característica, que las diferencia del resto de tarjetas, es que los importes pagados se abonan de forma aplazada, bien sea a principios del mes siguiente o bien en varios plazos durante diversos meses.

En esta página web recopilamos las mejores tarjetas de crédito del mercado, sin cuotas anuales y sin cambiar de banco, para que puedas pedirlas sin tener que abrir una cuenta corriente en otra entidad financiera. Elije la que quieras y pulsa en el botón para solicitar más información.


  • Límite de crédito: 10.000 euros
  • Entidad: WiZink
  • Cuota anual: 0 euros
  • Sin cambiar de banco
  • Más información

  • Límite de crédito: 5.000 euros
  • Entidad: EVO Finance
  • Cuota anual: 0 euros
  • Sin cambiar de banco
  • Más información

  • Límite de crédito: 5.000 euros
  • Entidad: Bankinter
  • Cuota anual: 0 euros
  • Sin cambiar de banco
  • Más información

  • Límite de crédito: 5.000 euros
  • Entidad: Barclaycard
  • Cuota anual: 0 euros
  • Sin cambiar de banco
  • Más información

Cómo solicitar tarjetas de crédito online

En nuestra página web ofrecemos tarjetas de crédito gratis y sin cambiar de banco que pueden ser solicitadas online. A través de Internet podrás acceder a las páginas de solicitud de las entidades que las emiten y rellenar los formularios para que avalúen tu situación y decidan si eres apto para obtener su tarjeta de crédito.

Tras la evaluación, si eres apto, recibirás una notificación y en pocos días te llegará la tarjeta de crédito directamente a tu casa y podrás empezar a utilizarla de inmediato. Como ves, es todo el proceso online y no tendrás que desplazarte a ninguna oficina. En el caso de solicitar documentos, podrás enviarlos escaneados a través de Internet o bien la entidad financiera te enviará un mensajero a tu casa que los recogerá.

Formas de pago de las tarjetas de crédito

Tarjetas de créditoCon este tipo de plástico tienes varias posibilidades a elegir a la hora de abonar el saldo utilizado. Cuando tu pagas en un establecimiento, el importe no es cargado de inmediato en la cuenta corriente asociada, como ocurre con las tarjetas de débito. En lugar de esto, se apunta en el saldo de la tarjeta, y dicho saldo es el que se ha de devolver con posterioridad, pudiendo elegir entre varias opciones:

  • El próximo mes. A principios del mes siguiente, se cargarán todas las compras realizadas con ella durante el mes en curso. Esta modalidad no conlleva el pago de ningún tipo de interés ni comisión, se trata de un uso totalmente gratuíto.
  • En varios meses. Esta es el tipo de opción para el que están pensadas principalmente las tarjetas de crédito, y por las que se abonará un cargo en forma de interés. Se trata realmente de una financiación del saldo pendiente, es una forma de obtener un préstamo del banco. Así, el importe utilizado será devuleto en varias cuotas mensuales, bien devolviendo una cantidad fija cada mes o bien un porcentaje del saldo pendiente.

Sin cambiar de banco

Las tarjetas que mostramos en nuestra página web tarjetas-de-credito.net pueden ser contratadas sin vinculaciones, es decir, no hay que cambiar de banco ni abrir una cuenta en otra entidad para poder disfrutar de ellas.

Las entidades que las ofrecen, permiten a los titulares vincular la tarjeta con cualquier cuenta corriente, sea del banco que sea, y así proceder a cargar los saldos correspondientes en ella.

Sistemas de seguridad de las tarjetas de crédito

Hoy en día, las tarjetas bancarias disponen de múltiples sistemas de seguridad que permiten que sus titulares puedan operar con ellas sin preocupaciones, siempre que las utilicen con las debidas precauciones. Podemos encontrar estos mecanismos para evitar fraudes, robos y malas utilizaciones:

  • Chip de seguridad más PIN. La banda magnética clásica empieza a caer en desuso gracias a la introducción del chip RFID que permite pagar cualquier compra en establecimientos físicos simplemente introduciendo la tarjeta en el terminal e introduciendo el código PIN correspondiente, que sólo el titular conoce.
  • Envío de SMS. Cada vez más entidades incorporan esta opción en sus tarjetas de crédito. Consiste en enviar un SMS al móvil del titular cada vez que se realiza una compra de cierta cantidad. De esta forma, el cliente puede comprobar si ha realizado la compra y, en caso contrario, denunciar que alguien ha utilizado su tarjeta sin autorización.
  • Seguros antirobo. Aunque no todas las tarjetas lo incluyen, cada vez son más las que lo llevan consigo de forma gratuíta. En caso de robo, este seguro cubre las cantidades utilizadas desde 24 horas antes de la denuncia del robo.
  • Código CVV. A la hora de pagar por Internet, existe un código de seguridad incluido en la parte trasera de la tarjeta de crédito que hay que introducir para completar el pago del producto o servicio contratado. De esta forma, no es suficiente con disponer del número de tarjeta para poder utilizarla.
  • Códigos de seguridad al móvil. Este método de seguridad también está pensado para los pagos online. Cuando se compra a través de Internet, la entidad enviará un código de seguridad al teléfono móvil del titular que deberá ser introducido en la pantalla de pago para poder completar el proceso.

Comisiones y gastos de las tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito, al tratarse de un híbrido entre una tarjeta de débito y una línea de crédito, puede tener asociadas comisiones de ambas partes. A continuación enumeramos las posibles comisiones que pueden incorporar, que no quiere decir que todas las tarjetas las tengan todas, cada entidad aplicará unas u otras dependiendo de su política.

  • Cuota de emisión. Algunas entidades aplican esta comisión al contratar un tarjeta. Se pagará una única vez cuando se obtenga la tarjeta y es posible que se aplique también cuando caduque y haya que proceder a su renovación.
  • Cuota anual. Se trata de un gasto que se cobra cada año en concepto de mantenimiento de la tarjeta de crédito. Existen muchas que no lo tienen o bien que no hay que abonarlo si se hacen un número de operaciones mínimas al año.
  • Intereses. Como hemos comentado anteriormente, si se utiliza la tarjeta para financiar el pago de una o varias compras en varios meses, la entidad emisora de la tarjeta aplicará unos honorarios en concepto de intereses, como en cualquier préstamo. Estos intereses suelen ir desde un 15% a 25% TAE.
  • Comisión por cancelación anticipada. En el caso de que se quiera abonar de golpe la deuda acumulada para financiar, el banco podrá imponer una comisión por dicha operación, que suele ser un porcentaje del saldo pendiente. Aún así, suele ser más ventajoso que el tipo de interés aplicado.
  • Comisión por sacar efectio de un cajero. Cuando necesitemos extraer dinero de un cajero automático, se nos podrá aplicar un gasto que dependerá de la entidad que lo opera. Si es de tu misma entidad, lo más probable es que no tengas que abonar nada, pero en oficinas de otros bancos, es fácil que tengas que pagar un recargo.
  • Comisión por excedido. En caso de superar el límite de crédito de la tarjeta, la entidad emisora aplicará una comisión a aquella cantidad que supere dicho margen. Hay que tener cuidado con esto, porque este gasto extra encarecerá bastante la suma de intereses que se tiene que pagar.

Cómo comparar entre distintas tarjetas de crédito

La gran parte de los consumidores creen que todas las tarjetas de crédito son iguales y, aunque la esencia de este tipo de tarjetas es similar –pagar a compras a crédito- el resto de características y ventajas posibles dan lugar a una notable heterogeneidad de opciones.

Si desconoces la variedad y las ventajas ofrecidas por las tarjetas de crédito, entonces podrías estar perdiendo dinero o privarte de determinados privilegios a tu alcance. Presta atención a los criterios que te sugerimos.

Tarjetas de crédito de tu propio banco o tarjetas de crédito sin vinculación

Por un lado, debemos distinguir entre las tarjetas de crédito que se contratan con nuestro banco habitual, de aquellas que pueden ser contratadas de forma independiente, sin necesidad de abrirse una nueva cuenta bancaria.

Comparar tarjetas de créditoLas primeras son aquellas habitualmente ofrecidas a los clientes que domicilian su nómina o pensión, o bien ofrecen un perfil crediticio especialmente solvente. Para poder contratarlas, es imprescindible abrir una cuenta en la entidad bancaria que las emite.

Las segundas se contratan de forma totalmente independiente a tu banco habitual. La entidad emisora puede ser otro banco, o bien algún otro tipo de empresa. Entre las más habituales están las emitidas por grandes cadenas de supermercados o empresas energéticas.

Pueden ser utilizadas como una tarjeta de crédito normal, y basta con indicar un número de cuenta del que seamos titulares, y en el cual se procederá a cargar los gastos generados por la tarjeta, como si de cualquier otro recibo se tratase. La principal característica de estas tarjetas es que suelen ser gratuitas y, además, ofrecen diversas ventajas, tales como descuentos en las compras, seguros complementarios o líneas de crédito especialmente elevadas.

Finalidad y ventajas de la tarjeta de crédito

El uso específico que se vaya a hacer de la tarjeta de crédito también puede servir como criterio diferenciador.

Efectivamente, estas tarjetas no sólo sirven para hacer compras a crédito y pagarlas a fin de mes, o de manera fraccionada. También pueden ser empleadas para otras operaciones o con otros propósitos.

Tarjetas concebidas para viajar habitualmente

Existen tarjetas de crédito especialmente útiles para las personas que viajan al extranjero con regularidad. Éstas son algunas de las ventajas específicas que pueden llegar a ofrecer:

  • Reintegros gratuitos en los cajeros automáticos en el extranjero.
  • Ausencia de comisiones sobre las compras realizadas con otras divisas.
  • Seguros de viaje en caso de cancelación o retraso del vuelo, secuestro o accidente del transporte público, pérdida o deterioro del equipaje, accidente y necesidad de asistencia médica, e incluso fallecimiento y repatriación.

Tarjetas para las estaciones de servicio

Como hemos mencionado en el primer apartado, son muchas las empresas energéticas que emiten tarjetas pensadas para la realización de los repostajes o las compras en las estaciones de servicio. Esto permite obtener descuentos considerables en dichas compras.

Por citar algunos ejemplos: Repsol Más es ofrecida por varias entidades como el Banco Santander o el Banco Sabadell. Cepsa también cuenta con un buen número de tarjetas de crédito, la tarjeta de crédito de ING Direct ofrece descuentos en las estaciones de servicio de Shell y Galp. Carrefour Pass también ofrece descuentos en sus estaciones de servicio y en las de Cepsa.

Tarjetas para compras en grandes superficies

Por otro lado, también hay tarjetas que proporcionan excelentes descuentos en las compras realizadas en las grandes superficies. Por ejemplo, los clientes de la cuenta nómina Expansión Plus del Sabadell tienen descuentos en los supermercados y grandes superficies, utilizando sus tarjetas de crédito. La mencionada Carrefour Pass ofrece también descuentos a acumular en el “cheque ahorro”.

Tarjetas para el ocio

También hay tarjetas de crédito más enfocadas. Su utilización permite acceder a promociones y descuentos en comercios y actividades de ocio. Tal el caso de los clientes del Mundo 1/2/3 del Banco Santander o los clientes que contraten la tarjeta Wizink.

Tarjetas para el aplazamiento de las compras

Finalmente, aquellas personas que acostumbren a aplazar sus compras habitualmente, pueden beneficiarse de la contratación de tarjetas como la Bankintercard Oro o la Visa Shopping db, las cuales ofrecen descuentos sobre aquellas compras cuya liquidación se fraccione a lo largo de varios meses.

Límite de crédito disponible en la tarjeta

El límite de crédito ofrecido por las tarjetas puede ser un factor fundamental, especialmente si se necesita hacer compras por elevadas sumas de dinero o bien los gastos mensuales habituales son muy sustanciales.

Es posible encontrar en el mercado tarjetas que apenas ofrecen unos cuantos cientos de euros en el crédito disponible, mientras que otras pueden llegar a multiplicar estas cifras por 10.

Tipo de interés aplicado a las compras aplazadas

El tipo de interés aplicado a las compras aplazadas no es uno de los aspectos en los consumidores suelan fijarse. Sin embargo, existen diferencias abismales entre algunas opciones y otras. Basta con tener en cuenta que el tipo medio se sitúa en torno al 23%, mientras que algunas tarjetas lo reducen casi a la mitad.

Tal es el caso, por ejemplo, de la tarjeta IKEA Visa o la tarjeta Carrefour Pass.

Gratuidad o pago de comisiones de emisión y mantenimiento

Antes de elegir una tarjeta de crédito, también deberías asegurarte de si vas a tener que pagar algún tipo de comisión por su contratación, el mantenimiento anual o cualquier otro concepto semejante. Si las ventajas ofrecidas a cambio no compensan este gasto, quizá valga la pena seguir buscando.

Posibilidad de utilización dual a crédito o débito

Hay algunas tarjetas de crédito que pueden ser configuradas para su utilización a crédito o débito, o incluso te dan la opción de elegir en el momento de la realización de cada operación.

Tal es el caso, por ejemplo, de la Tarjeta Inteligente de EVO Banco, o la tarjeta Carrefour Pass.

Seguridad ofrecida por las tarjetas de crédito

Finalmente, te recomendamos comprobar cuáles son las medidas de seguridad ofrecidas por la entidad emisora respecto al uso de su tarjeta de crédito. ¿Incluye seguro de compras? ¿Ofrece avisos por SMS en caso de compras por importes elevados? ¿Tiene sistema de verificación con PIN de un solo uso? Éstas y otras medidas incrementan la seguridad y deberían estar en la lista de factores a utilizar para comparar entre distintas tarjetas de crédito.