Peligros de las tarjetas de crédito revolving

Las tarjetas revolving gozaron de una gran popularidad hace algunos años, especialmente, antes del estallido de la crisis inmobiliaria. Los bancos promocionaban cualquier tipo de producto de financiación que pudiera incentivar a sus clientes a endeudarse y pagar los correspondientes intereses. Las tarjetas revolving son el mejor ejemplo de la falta de escrúpulos en la creación de este tipo de productos de cuestionable moralidad.

¿Por qué las tarjetas revolving son tan peligrosas?

Las modalidades de pago aplazado

El peligro de las tarjetas revolving se debe, fundamentalmente, al hecho de que incentivan a su titular a sobre-endeudarse y hacen imposible la liquidación completa de su deuda. Se trata de un peligroso círculo vicioso que termina haciendo que su titular esté permanentemente endeudado y, por supuesto, pagando los intereses correspondientes.

Los altos intereses cobrados sobre la deuda

Por regla general, las tarjetas de crédito aplican unos intereses muy elevados sobre las compras aplazadas, por lo menos, si los comparamos con los intereses cobrados por un préstamo personal.

Las tarjetas revolving no son ninguna excepción y, dado que su propósito es mantener al cliente en una situación permanente de compra a plazos, el coste de sus compras puede llegar a dispararse debido al pago de intereses.

¿Cómo funcionan las tarjetas revolving?

Este tipo de tarjetas están diseñadas para las compras con pago aplazado. Es decir, proporcionan dos modalidades de pago. Pagar un determinado porcentaje del crédito dispuesto o pagar una cantidad fija todos los meses.

La cuestión es que se anima al cliente a “amortizar” su crédito con cuotas mensuales extraordinariamente bajas. El problema de hacer algo así es que los intereses generados por el saldo aún pendiente suelen ser superiores al importe que se ha pagado con la cuota. Eso hace que la deuda se mantenga de forma permanente o incluso se incremente sin que el cliente se percate del problema hasta que ya haya pagado una ridícula cantidad de dinero y aún esté endeudado.

Tarjetas revolvingPor ponerte un ejemplo sencillo, si la cuota que pagas este mes es de 50 euros pero los intereses generados por el saldo restante también son de 50 euros o más, en lugar de estar devolviendo la deuda de tu tarjeta, tan sólo la estás manteniendo o ampliando.

Esto es exactamente lo que ocurre con las tarjetas revolving. El cliente cree que está pagando sus compras a plazos pero tan sólo se está endeudando más y más. El resultado, obviamente, es que nunca termina de pagarse la deuda y todos los meses se aplaza la liquidación de una parte del saldo dispuesto y se pagan los intereses correspondientes.

Por qué se las denomina “revolving”

Se utiliza el adjetivo “revolving” para ilustrar la idea de que se puede disponer de un crédito que se recarga permanentemente. Es decir, cada vez que se devuelve parte del dinero adeudado, el crédito vuelve a ampliarse. Esto es algo que no sucede, por ejemplo, con un préstamo personal dado que, por mucho que devolvamos las cuotas, eso no nos da derecho a volver a disponer del préstamo, sino que tendríamos que solicitar un segundo préstamo distinto.

En realidad, esta “ventaja” es una característica propia de cualquier tarjeta de crédito pero el concepto ha sido explotado para este tipo de tarjetas con el propósito de causar la sensación en el cliente de que está obteniendo un beneficio en comparación con los préstamos.

¿Por qué han tenido tanto éxito las tarjetas revolving?

Teniendo en cuenta lo que te hemos contado hasta ahora, lo más seguro es que no se te pase por la cabeza contratar una tarjeta revolving. La cuestión es que estas tarjetas son promocionadas con algunas ventajas que las hacen parecer muy atractivas.

Éstas son algunas de las características más habituales.

Las tarjetas revolving son gratuitas

Las tarjetas revolving se ofrecen a los clientes sin ningún tipo de coste de emisión o mantenimiento. Dado que muchas tarjetas de crédito sí que implican algún tipo de comisión de mantenimiento, la gratuidad de las revolving las hace parecer más atractivas.

Incentivos para comprar a plazos

Uno de los mayores ganchos para animar a los clientes a contratar las tarjetas revolving es el hecho de que ofrecen un descuento sobre las compras realizadas. Naturalmente, obtener un descuento siempre es una ventaja. El problema es que dicho descuento nunca es superior a los intereses que hay que pagar por el crédito aplazado.

Nunca contrates tarjetas revolving

Las tarjetas revolving son un producto muy peligroso diseñado específicamente para hacer que te endeudes e impedir que puedas liquidar tu deuda en un momento dado.

Por ese motivo, lo más recomendable es mantenerse totalmente al margen de este tipo de productos.

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