Cómo pagar a plazos con una tarjeta de crédito

Si quieres saber cómo pagar a plazos con una tarjeta de crédito, estás de suerte porque hemos preparado un completo artículo, en el que te explicamos todas las modalidades disponibles, así como una serie de consejos imprescindibles. ¡Toma nota de todo!

Todas las modalidades para pagar a plazos con tu tarjeta de crédito

Lo primero que debes saber es que los bancos suelen referirse a las compras a plazos como modalidad de “pago fraccionado”. De hecho, si utilizas la banca online o recibes notificaciones por SMS en tu móvil, es muy probable que tu propio banco te haya invitado a fraccionar el pago de tus compras más voluminosas.

Se trata de un mecanismo para incentivar la compra a plazos con la tarjeta de crédito, en lugar de la liquidación a fin de mes. No obstante, la liquidación a fin de mes también constituye una modalidad de pago aplazado, sencillamente, el importe se cobra en una sola cuota. Veamos cómo funciona.

Pago a fin de mes o periodo de liquidación estipulado

Normalmente, las tarjetas de crédito se liquidan a fin de mes. Todo el crédito que haya sido empleado es cargado en la cuenta vinculada con la tarjeta de crédito. Esta es la modalidad por defecto y, como te explicábamos hace un momento, también supone un pago aplazado. Es decir, tus compras no son pasadas en tu cuenta hasta fin de mes.

La ventaja de esta modalidad es que está libre de intereses y te permite realizar tus compras habituales pese a no disponer aún del dinero en tu cuenta. Además, hay algunas tarjetas cuyo periodo de liquidación es superior a un mes. La tarjeta BarclayCard, por ejemplo, tiene un periodo de liquidación de hasta 59 días libre de intereses.

Pago a plazo con un importe mínimo

Tarjetas de créditoUna vez entramos en el ámbito del pago fraccionado, la primera modalidad es aquella que te permite estipular cuál es el importe adeudado que quieres que se pase por la cuenta a fin de mes. Recuerda que siempre habrá una cantidad mínima que debas liquidar.

El resto del crédito utilizado, se mantendrá como una deuda y, por supuesto, generará los correspondientes intereses a lo largo del mes siguiente.

Pago a plazo con un porcentaje mínimo

La siguiente modalidad de pago aplazado es aquella en la cual el cliente y usuario de la tarjeta especifica, no una cantidad, sino un porcentaje sobre el total del crédito utilizado. En cierto modo, es una manera de saber cuánta deuda se está liquidando y cuánta permanecerá durante el mes siguiente.

Liquidación de parte del saldo dispuesto

Finalmente, recuerda que también puedes liquidar el crédito de tu tarjeta en cualquier momento. Es decir, no es necesario esperar a fin de mes para que el sistema informático te cobre la cantidad adeudada. Tú mismo puedes dar orden de que se te liquide cuando quieras.

Ésta puede ser una medida muy útil:

  • Si eres una persona que no gestiona demasiado bien su liquidez a lo largo del mes. Sencillamente, liquida tu deuda en cuanto dispongas de dinero suficiente.
  • Si quieres evitar que se generen intereses por tu deuda. Tan pronto como liquides tu deuda, se dejarán de generar intereses en tu contra.

Atención: Calcula bien el importe de deuda que van a pasar en tu cuenta

Si utilizas la modalidad de pago aplazado, asegúrate de calcular adecuadamente cuál va a ser el importe de la deuda que se va a cargar en tu cuenta y confirma que dispones del saldo suficiente.

Cuando optas por la modalidad con un importe específico, esto es muy fácil de comprobar. Sin embargo, cuando optas porque se te liquide un porcentaje, necesitas hacer tus propios cálculos. Si no lo haces, podría ocurrir que se te cobrara más dinero del que esperabas y tu saldo se quede en negativo.

Esta es una situación que debes evitar a toda costa, puesto que las comisiones y penalizaciones impuestas por reclamación de la deuda y tener la cuenta en números rojos son muy elevadas.

Cuidado con las tarjetas revolving

Las tarjetas revolving son aquellas tarjetas de crédito en las cuales la única modalidad de pago es el pago aplazado. Por lo general, suelen promocionarse ofreciendo un descuento sobre las compras aplazadas. No obstante, dicho descuento siempre es inferior a los intereses que se cobran por el crédito dispuesto.

El problema de estas tarjetas es que no existe manera de liquidar completamente la deuda, dado que no permiten la liquidación completa a fin de mes. Eso supone que siempre estarás debiendo un determinado importe al banco y, por supuesto, pagando los correspondientes intereses.

Las tarjetas revolving fueron un producto muy divulgado hace algunos años y llegaron a causar estragos entre los consumidores, debido a que éstos no comprendían el verdadero funcionamiento de dichas tarjetas.

Conclusiones acerca del pago a plazos con las tarjetas de crédito

Como has podido ver, existen múltiples maneras de fraccionar tus pagos de las compras con tarjeta de crédito. Recuerda que el propósito de este mecanismo es poder hacerte la vida más fácil y llevar a cabo compras necesarias cuando aún no dispones de la liquidez necesaria para pagarlas.

Bajo ningún concepto realices compras a plazo con tu tarjeta de crédito si no sabes cuándo vas a contar con el dinero suficiente para pagarlas. En caso contrario, tus deudas seguirán aumentando hasta que llegues al límite de tu tarjeta de crédito. En ese momento, no sólo tendrás que pagar lo que debes y sus intereses, sino que no ya no dispondrás de más alternativas.

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