Peligros de las tarjetas de crédito revolving

Las tarjetas revolving gozaron de una gran popularidad hace algunos años, especialmente, antes del estallido de la crisis inmobiliaria. Los bancos promocionaban cualquier tipo de producto de financiación que pudiera incentivar a sus clientes a endeudarse y pagar los correspondientes intereses. Las tarjetas revolving son el mejor ejemplo de la falta de escrúpulos en la creación de este tipo de productos de cuestionable moralidad.

¿Por qué las tarjetas revolving son tan peligrosas?

Las modalidades de pago aplazado

El peligro de las tarjetas revolving se debe, fundamentalmente, al hecho de que incentivan a su titular a sobre-endeudarse y hacen imposible la liquidación completa de su deuda. Se trata de un peligroso círculo vicioso que termina haciendo que su titular esté permanentemente endeudado y, por supuesto, pagando los intereses correspondientes.

Los altos intereses cobrados sobre la deuda

Por regla general, las tarjetas de crédito aplican unos intereses muy elevados sobre las compras aplazadas, por lo menos, si los comparamos con los intereses cobrados por un préstamo personal.

Las tarjetas revolving no son ninguna excepción y, dado que su propósito es mantener al cliente en una situación permanente de compra a plazos, el coste de sus compras puede llegar a dispararse debido al pago de intereses.

¿Cómo funcionan las tarjetas revolving?

Este tipo de tarjetas están diseñadas para las compras con pago aplazado. Es decir, proporcionan dos modalidades de pago. Pagar un determinado porcentaje del crédito dispuesto o pagar una cantidad fija todos los meses.

La cuestión es que se anima al cliente a “amortizar” su crédito con cuotas mensuales extraordinariamente bajas. El problema de hacer algo así es que los intereses generados por el saldo aún pendiente suelen ser superiores al importe que se ha pagado con la cuota. Eso hace que la deuda se mantenga de forma permanente o incluso se incremente sin que el cliente se percate del problema hasta que ya haya pagado una ridícula cantidad de dinero y aún esté endeudado.

Tarjetas revolvingPor ponerte un ejemplo sencillo, si la cuota que pagas este mes es de 50 euros pero los intereses generados por el saldo restante también son de 50 euros o más, en lugar de estar devolviendo la deuda de tu tarjeta, tan sólo la estás manteniendo o ampliando.

Esto es exactamente lo que ocurre con las tarjetas revolving. El cliente cree que está pagando sus compras a plazos pero tan sólo se está endeudando más y más. El resultado, obviamente, es que nunca termina de pagarse la deuda y todos los meses se aplaza la liquidación de una parte del saldo dispuesto y se pagan los intereses correspondientes.

Por qué se las denomina “revolving”

Se utiliza el adjetivo “revolving” para ilustrar la idea de que se puede disponer de un crédito que se recarga permanentemente. Es decir, cada vez que se devuelve parte del dinero adeudado, el crédito vuelve a ampliarse. Esto es algo que no sucede, por ejemplo, con un préstamo personal dado que, por mucho que devolvamos las cuotas, eso no nos da derecho a volver a disponer del préstamo, sino que tendríamos que solicitar un segundo préstamo distinto.

En realidad, esta “ventaja” es una característica propia de cualquier tarjeta de crédito pero el concepto ha sido explotado para este tipo de tarjetas con el propósito de causar la sensación en el cliente de que está obteniendo un beneficio en comparación con los préstamos.

¿Por qué han tenido tanto éxito las tarjetas revolving?

Teniendo en cuenta lo que te hemos contado hasta ahora, lo más seguro es que no se te pase por la cabeza contratar una tarjeta revolving. La cuestión es que estas tarjetas son promocionadas con algunas ventajas que las hacen parecer muy atractivas.

Éstas son algunas de las características más habituales.

Las tarjetas revolving son gratuitas

Las tarjetas revolving se ofrecen a los clientes sin ningún tipo de coste de emisión o mantenimiento. Dado que muchas tarjetas de crédito sí que implican algún tipo de comisión de mantenimiento, la gratuidad de las revolving las hace parecer más atractivas.

Incentivos para comprar a plazos

Uno de los mayores ganchos para animar a los clientes a contratar las tarjetas revolving es el hecho de que ofrecen un descuento sobre las compras realizadas. Naturalmente, obtener un descuento siempre es una ventaja. El problema es que dicho descuento nunca es superior a los intereses que hay que pagar por el crédito aplazado.

Nunca contrates tarjetas revolving

Las tarjetas revolving son un producto muy peligroso diseñado específicamente para hacer que te endeudes e impedir que puedas liquidar tu deuda en un momento dado.

Por ese motivo, lo más recomendable es mantenerse totalmente al margen de este tipo de productos.

Razones para contratar una tarjeta de crédito

Existen multitud de razones para contratar una tarjeta de crédito y todas ellas tienen su importancia. Desgraciadamente, a menudo no nos percatamos de las ventajas que este sencillo instrumento de pago puede suponer.

Por ese motivo, vamos a presentarte una por una los principales factores que contribuirán a convencerte para utilizar una tarjeta de crédito.

Incremento de la seguridad en las compras

Las tarjetas de crédito ofrecen seguros sobre las compras que se pagan con ellas, tanto en establecimientos físicos como, especialmente, en las compras online.

Gracias a estos seguros, podemos contar con la tranquilidad de saber que, si el producto está en mal estado o no llegamos a recibirlo, podremos recuperar nuestro dinero fácilmente.

Tranquilidad durante los viajes

Igualmente, muchas tarjetas de crédito incluyen seguros de viaje, los cuales cubren múltiples eventualidades que puedan surgir durante los mismos.

Tal es el caso de los retrasos o cancelación del transporte, el secuestro de éste, el extravío o deterioro del equipaje, los accidentes que se pueda sufrir, así como la asistencia médica requerida. Finalmente, estos seguros también prevén coberturas en caso de fallecimiento, fundamentalmente para poder costear la repatriación del cadáver.

Comodidad en la realización de los pagos

Obviamente, las tarjetas de crédito son el sistema más cómodo a la hora de realizar pagos. Por un lado, las compras online se hacen casi exclusivamente a través del uso de una tarjeta. Por otra parte, las compras en establecimientos físicos son muy rápidas, especialmente si se hace uso del novedoso sistema Contactless, para la realización de compras por pequeños importes.

Además, no debemos olvidar que contar con una tarjeta permite prescindir de llevar grandes cantidades, evitando así un riesgo innecesario de sufrir un robo.

Disponibilidad de crédito gratuito

Tarjetas de créditoLas tarjetas de crédito –como su propio nombre indica- funcionan mediante la realización de compras a crédito. Es decir, no se ha de hacer frente al pago de la compra hasta tiempo después de haberla realizado. Por regla general, existen dos opciones, liquidar el saldo dispuesto a final de mes o comienzos del mes siguiente; en cuyo caso no hay que pagar interés alguno; o bien, fraccionar el pago de la deuda contraída.

En definitiva, gracias al uso de la tarjeta de crédito es posible contar con un crédito totalmente gratuito durante un plazo de hasta 30 días, que el periodo de liquidación habitual.

Esto resulta muy útil debido a que podemos realizar compras, pese a no tener el dinero necesario en ese preciso instante.

Descuentos en las compras en grandes establecimientos

Determinadas tarjetas de crédito aplican descuentos o devuelven un porcentaje del importe de las compras realizadas con ellas. Algunas tarjetas aplican dicho descuento de forma generalizada y otras se centran en un tipo de establecimiento, por regla general, grandes superficies y supermercados. Tal es el caso, por ejemplo, de la tarjeta Carrefour Pass o las respetivas tarjetas del Banco Sabadell y del Banco Santander, siempre y cuando se sea cliente de la cuenta Expansión Plus o la cuenta 123.

Dado que las compras de alimentación representan un gran parte del gasto familiar, estos descuentos suponen un motivo de peso para utilizar estas tarjetas de crédito.

Descuentos en las estaciones de servicios

Otro tipo de descuento muy habitual es el que algunas tarjetas aplican sobre las compras realizadas en las estaciones de servicio. Repsol Más o Repsol Máxima, Cepsa Porque Tú Vuelves, tarjeta Abanca o la tarjeta de ING Direct aplican descuentos sobre las compras en múltiples gasolineras como Repsol, Campsa, Petronor, Cepsa, Galp o Shell.

Descuentos en las compras aplazadas

También es posible conseguir interesantes descuentos si se opta por fraccionar la liquidación de las compras realizadas con ellas.

Uno de los casos más conocidos es de las tarjetas Bankintercard Oro y Platino, que aplican descuentos de hasta el 5% a las compras aplazadas realizadas con ellas.

Por su parte, la tarjeta BP no sólo aplica descuentos en todas las compras realizadas en los estaciones de servicio de esta empresa, sino que dicho descuento es aún mayor en caso de proceder a aplazar el pago.

Acceso a galerías de ofertas en productos y servicios

Por otro lado, tampoco podemos olvidar que algunas entidades disponen de catálogos o secciones privadas para sus clientes, en las cuales se ofrecen descuentos y promociones en múltiples servicios, productos y establecimientos.

Algunos de los casos más conocidos son los pertenecientes al Mundo 123 de Banco Santander o la galería de servicios de Wizink. Obviamente, para beneficiarse de semejantes ofertas, es necesario utilizar las tarjetas de crédito de estas entidades.

Control de los gastos

Finalmente, cabe mencionar la sencillez con la que se pueden controlar los gastos gracias al uso de las tarjetas de crédito.

Todas y cada una de las compras realizadas con tu tarjeta quedan registradas. Mes a mes, tu banco te enviará un extracto con el desglose completo de las operaciones realizadas con tu tarjeta de crédito. Si lo prefieres, también puedes hacer uso del sistema de banca a distancia de tu banco, para consultar el extracto bancario incluso antes de que haya vencido el mes.

Gracias a toda esta información, puedes supervisar fácilmente cuándo y cómo estás gastando tu dinero. En caso de ser necesario, lo único que tienes que hacer es tomar nota de aquellos gastos que resulten superfluos o excesivos y eliminarlos de entre tus hábitos de consumo.

Esto resultaría mucho más complicado si te limitases a utilizar dinero en efectivo, dado que te verías obligado a conservar todos y cada uno de los tickets de compras de tus operaciones, para después examinarlos.

Tal y como te habíamos señalado al comienzo de este artículo, existen excelentes razones para contratar una tarjeta de crédito. ¿Cuál es la que tiene más importancia para ti?

Bankintercard vs Wizink, tarjetas de crédito sin cambiar de banco

A lo largo de este artículo, vamos a hacer una comparativa entre las tarjetas de crédito Bankintercard Platino y Oro, y la tarjeta de crédito Wizink.

Se trata de tarjetas del tipo conocido habitualmente como “sin vinculación” o “sin cambiar de banco”; es decir, no se necesita disponer de una cuenta corriente en ninguna de las entidades emisores (Bankinter Finance Consumer o Wizink) para poder hacer uso de ellas. Basta con indicar un número de cuenta de la que ya seamos titulares en nuestro banco habitual y los cargos de estas tarjetas se nos efectuarán en ella.

Pese a esta similitud, en seguida vamos a comprobar cómo estas tarjetas son, en realidad, muy diferentes entre sí y están enfocadas a un tipo de consumidor igualmente distinto.

¿Cuáles son las ventajas de las tarjetas de crédito Bankintercard y Wizink?

Como ya te imaginarás, estas tarjetas ofrecen una serie de ventajas a modo de incentivo para que los consumidores las contraten.

Las tarjetas Bankintercard aplican descuentos sobre las compras aplazadas

Efectivamente, estas tarjetas están claramente destinadas a las compras cuya liquidación se aplaza o fracciona en varias cuotas mensuales.

  • Concretamente, la Visa Bankintercard Oro permite obtener un 5% de descuento en todas aquellas compras aplazadas durante el primer año desde su contratación. A partir del segundo año, el descuento es del 3%.
  • En el caso de la Mastercard Bankintercard Platino el descuento que se consigue es del 7% de aquellas compras aplazadas que se hayan realizado en las grandes superficies y de un 1% en el resto de establecimientos. Concretamente, las grandes superficies o supermercados adheridos al programa de Bankintercard son Carrefour, El Corte Inglés, Alcampo, Hipercor, Decathlon y Makro.

Vemos así cómo una u otra tarjeta pueden resultar complementarias y son una particular forma de ahorrar, en caso de que no quede más remedio que aplazar una determinada compra.

Wizink cuenta con un amplio catálogo de servicios y productos en promoción

Bankintercard vs WizinkPor su parte, los titulares de la tarjeta de crédito Wizink tienen a su disposición un amplio y diverso catálogo de promociones que incluyen servicios de todo tipo, desde hostelería, hasta talleres mecánicos, pasando por múltiples establecimiento de ocio y relax.

En definitiva, se trata de una tarjeta dirigida a los consumidores a los que les gusta beneficiarse de ofertas y darse caprichos.

Límites de crédito de las tarjetas Bankintercard y Wizink

Curiosamente, tanto las tarjetas Bankintercard, como la Wizink tienen límites de crédito similares. Concretamente, todas ellas alcanzan los 5.000 euros, que se trata de una cifra bastante elevada y, desde luego, muy por encima de los estándares que se pueden encontrar en las tarjetas de crédito tradicionales emitidas por la banca.

Básicamente, esto permite realizar grandes compras a crédito en lugar de tener que pagarlo todo con cargo inmediato en la cuenta, algo que puede resultar práctico.

Costes y métodos de pago de las tarjetas Bankintercard y Wizink

Como es de esperar, las tarjetas Bankintercard disponen de condiciones más favorables en cuanto a la financiación de las compras aplazadas. No en vano, aplican un jugoso descuento. Además, también son más competitivas en otro tipo de operaciones, lo cual puede justificarse, teniendo en cuenta que obtienen un gran rendimiento de los intereses cobrados con las compras aplazadas.

Todas estas tarjetas son gratuitas

Al igual que sucede con la inmensa mayoría de las tarjetas de crédito sin vinculación, las tarjetas Bankintercard Oro y Platino, y la tarjeta Wizink son gratuitas año tras año; es decir, no tienen comisión de emisión, mantenimiento ni renovación.

Modos de pago de las compras

En lo que se refiere a las modalidades de pago permitidas, todas estas tarjetas siguen el patrón habitual, posibilitando la liquidación a fin de mes o bien el pago aplazado o fraccionado.

El pago aplazado es la modalidad por defecto de las tarjetas Bankintercard

Conviene tener en cuenta que las tarjetas Bankintercard son emitidas por defecto en la modalidad de pago aplazado, de manera que si se quieren utilizar con liquidación a fin de mes, es necesario cambiar la modalidad.

Diferencias en los tipos de interés aplicado

Por un lado, las tarjetas Bankintercard imponen un tipo de interés nominal del 21% sobre las compras aplazadas, lo que supone un 26,82% TAE en un ejemplo de crédito dispuesto por valor de 600 euros, el cual se liquida en 21 mensualidades.

Por su parte, la tarjeta de crédito Wizink aplica un tipo de interés nominal del 24%, lo cual se transforma en un 27,4% TAE. Tal y como habíamos señalado en anteriores apartados, las tarjetas Bankintercard resultan más beneficiosas en este ámbito.

Las tarjetas Bankintercard disponen de la opción “Gran Compra”

Además de lo señalado anteriormente, vale la pena destacar que las tarjetas Bankintercard ofrecen la opción de escoger una compra específica realizada con ellas y fraccionar su pago de la forma que se desee y de manera independiente el resto del crédito dispuesto.

Obtención de dinero a crédito

Al igual que otras tarjetas de crédito, estas tarjetas permiten sacar dinero a crédito de los cajeros automáticos, si bien el montante que deberemos pagar en concepto de comisión es notablemente distinto, sobre todo, si tenemos en cuenta el importe mínimo.

En el caso de las tarjetas Bankintercard, la comisión aplicada es del 4%, y en el de la tarjeta Wizink del 4,5%. Aunque pueda parecer un diferencia poco significativa (no lo es), el verdadero punto crítico está en el importe mínimo de dicha comisión. Las primeras cobran, al menos, 3 euros; mientras que la Wizink cobra, como mínimo, 4 euros. Teniendo en cuenta que las retiradas de efectivo suelen ser relativamente pequeña, esta diferencia de comisiones mínimas es, sencillamente, abismal.

La tarjeta Wizink permite reintegros en efectivo a débito

El toque de color en este caso, es dado por la tarjeta Wizink, la cual puede ser empleada como una tarjeta de débito más para realizar reintegros en efectivo, siempre y cuando se acuda a la red de cajeros compuesta por el grupo Banco Popular, (Popular, Banco Pastor y Targobank), así como en los cajeros Euro Automatic Cash.

Otras ventajas complementarias de las tarjetas Bankintercard y Wizink

Seguros de viaje

La cobertura del seguro de viaje incluido en las tarjetas Bankintercard alcanza el importe de 500.000 euros. A falta de analizar las condiciones de la póliza, se trata de una cantidad bastante generosa.

En el caso de la tarjeta Wizink, dispone de múltiples coberturas por separado pero, eso sí, con límites más modestos.

  • Gastos médicos por valor de 45.000 euros.
  • Retrasos o cancelaciones del medio de transporte, hasta 120 euros.
  • Secuestro del medio de transporte, por un máximo de 6.000 euros.
  • Pérdida del billete de medio de transporte, el pasaporte, la tarjeta o bien los cheques bancarios, hasta un importe máximo de 100 euros.
  • Pérdida o daños sufridos en el equipaje, hasta los 600 euros.

Seguros y protección de las compras

Ambas tarjetas incluyen un surtido de pólizas de protección de los pagos y las compras realizadas con las mismas. No obstante, las Bankintercard están especializadas en la imposibilidad de hacer frente a los pagos por desempleo, incapacidad temporal, hospitalización o fallecimiento.

Mientras que la Wizink alude específicamente al robo o daño del producto, atraco o robo en el cajero automático, robo el móvil, etc.

Cinco fraudes muy habituales con las tarjetas y cómo evitarlos

Los fraudes con las tarjetas de crédito son casi tan antiguos como las propias tarjetas bancarias. Desde que se comenzó a generalizar su uso, algunas personas han intentado sacar provecho de las lagunas en su seguridad para comprar productos de manera fraudulenta, especialmente en las compras realizadas a través de Internet.

Por esta razón, vamos a explicar cuáles son los fraudes más habituales que actualmente se realizan en España con las tarjetas de crédito, para que no te conviertas en una víctima más de los estafadores, haciendo especial hincapié en cómo evitarlas.

Phising

Se trata de un término informático que caracteriza un tipo de fraude cometido con el objetivo de obtener información confidencial de forma fraudulenta. Normalmente, el phiser (cibercriminal) se hace pasar por otra persona o empresa (en ocasiones, nuestro banco), en una aparente comunicación oficial por correo electrónico, pidiendo ciertos datos personales, entre ellos la tarjeta de crédito.

Para evitar este fraude, nunca debemos proporcionar datos personales ni confidenciales en ninguna comunicación por correo electrónico ni ningún otro medio telemático, por muy oficial que parezca la comunicación. Nuestra entidad ya dispone de nuestros datos personales y, por supuesto, de nuestra tarjeta de crédito, y nunca nos preguntará por ella.

Smishing

Fraudes tarjetasEl smishing es similar al phising pero, en este caso, los estafadores utilizan mensajes de texto en lugar de enviarnos correos electrónicos que, al igual que estos, tienen una apariencia bastante similar a la que enviaría una empresa o entidad financiera. Además, cuentan con la ventaja de que, en muchas ocasiones, solo tenemos que decir si aceptamos o cancelamos, sin dar mucha más información.

Una vez aceptado, pueden pasar meses sin recibir más comunicación, y el usuario no se ha dado cuenta de que ha habido fraude. Por ello, y al igual que ocurre con el phising, debemos evitar aceptar SMS sospechosos o que nos dirijan a sitios que nos inspiran poca confianza, por lo que pudiera pasar.

Hacking

Esta forma de fraude consiste en infectar el ordenador personal de la víctima con un virus o troyano para obtener datos de interés que puedan ser utilizados posteriormente con fines fraudulentos. El mismo troyano se encarga del envío de esta información a la dirección del delincuente sin que pueda ser detectado o advertido por la víctima.

Si bien se trata de una forma sutil de obtener los datos, pues la víctima no se entera de que se le están siendo sustraídos, existen antivirus y softwares de detección de sowftare malicioso que pueden poner fin a este tipo de fraudes. Tan solo es necesario instalarlo en nuestro equipo y él mismo se encargará de hacer de policía por nosotros. Eso si, es importante mantenerlos actualizados para que estén al día de los nuevos virus que vayan saliendo.

Ataques masivos a empresas

En muchas ocasiones, los hackers lanzan ataques masivos a las bases de datos de las empresas con el objetivo de obtener los números de las tarjetas de crédito de sus clientes. Algunos de ellos han sido bastante conocidos, y han causado verdaderos quebraderos de cabeza tanto a los usuarios, a las empresas e, incluso, a las propias administraciones públicas.

Por esta razón, y aunque poco se puede hacer ante este tipo de ataques por nuestra parte para evitar esta fraude, conviene utilizar tarjetas de prepago que se puedan recargar, especialmente pensadas para comprar por Internet y en tiendas que no inspiran mucha confianza. De esta manera, aunque tengan toda la información de la tarjeta, no podrán comprar nada al no disponer de fondos suficientes en la misma para hacerlo.

Duplicados de tarjetas

A diferencia de los anteriores tipos de fraude, en los que el estafador tan solo tenía que obtener los datos de la tarjeta de créditos, los duplicados sirven para obtener una réplica de nuestra tarjeta de crédito. Existen multitud de sistemas para duplicar las tarjetas en los cajeros automáticos, y otros tantos para conseguir su código PIN.

Por esta razón, debemos de evitar darle el código PIN a nadie ni enviarlo en nuestras comunicaciones ni por correo electrónico ni por mensajería instantánea. Además, debemos tarparnos las manos cuando metamos el código PIN en el cajero automático.

El código de seguridad Motion Code de las tarjetas de crédito

El código de seguridad conocido como Motion Code es una de las últimas iniciativas tecnológicas que se prueban en el mundo de las tarjetas de crédito y débito.

Como no podía ser de otra manera, su propósito es evitar el uso fraudulento de la tarjeta, por parte de criminales que se hayan hecho con los datos de la misma o hayan creado un duplicado de forma ilegítima.

Hay que tener en cuenta que el número de fraudes que afectan a los consumidores titulares de alguna tarjeta de crédito no ha dejado de crecer, conforme el “dinero de plástico” ha continuado su expansión. Precisamente, el eslabón más débil de la cadena siempre ha sido el propio usuario de la tarjeta. El sistema Motion Code trata de aportar un plus de seguridad, de forma que ya no sea el propio usuario quien deba soportar toda la responsabilidad de preservar los datos de su tarjeta de una forma segura.

¿Qué es exactamente el Motion Code?

El sistema Motion Code consiste en un mecanismo de seguridad que se basa en la utilización de un código de seguridad dinámico. Es decir, el CVV o código de verificación de la tarjeta deja de ser un número estático y pasa a cambiar de forma sucesiva y fuera del control del titular de la tarjeta

Concretamente, se basa en la utilización de una pantalla de tinta electrónica extra plana, la cual sustituye a la clásica inscripción del CVV. La pantalla está conectada a un chip y una batería que ofrece una autonomía de 3 años. Dado que ése es el plazo habitual de vigencia de las tarjetas de crédito, la duración de la batería no debería ser un problema. Antes de que ésta se agote, ya se habrá sustituido la tarjeta.

¿Cuál es el funcionamiento del sistema Motion Code?

Motion CodeTal y como hemos indicado en la anterior sección, el código de seguridad es dinámico. Esto se consigue gracias a que el sistema cambia el CVV de la tarjeta cada 45 minutos, gracias a lo cual, los criminales no serán nunca capaces de hacerse con todos los datos de la tarjeta, por lo que tan pronto como el CVV cambie, cualquier información que hayan obtenido de forma fraudulenta resultará inservible.

Concretamente, el CVV cambia de acuerdo con los criterios de un complejo algoritmo al cual sólo tiene acceso la entidad emisora de la tarjeta.

¿Cuál es el objetivo del sistema Motion Code?

Obviamente, el sistema Motion Code pretende incrementar la seguridad y reducir el fraude en el uso de las tarjetas de crédito. En cualquier caso, el objetivo más evidente es luchar contra el fraude a través de Internet. Al fin y al cabo, en las compras online, no hay manera de comprobar que quien está ingresando los datos es también una persona autorizada para utilizar las tarjetas. Gracias a este ingenioso sistema, eso ya no será un problema, dado que sólo la persona que obre en poder de la propia tarjeta dispondrá de toda la información que ésta contiene.

¿Quién ha inventado el sistema Motion Code?

El sistema Motion Code pertenece a la empresa francesa Oberthur, la cual está especializada en seguridad. Gracias a su decidida apuesta por la innovación tecnológica, han conseguido desarrollar un sistema que ya está siendo implantado por múltiples entidades bancarias del panorama europeo.

Más específicamente, esta herramienta fue presentada oficialmente en el Mobile World Congress que tuvo lugar en Shanghái el año pasado. Tras la incorporación en buena parte del sector europeo, es probable que la banca española no tarde en comenzar a utilizarlo.

¿Cuáles son las perspectivas de futuro del sistema Motion Code?

Lo cierto es que no es posible confirmar con certeza si este nuevo sistema de seguridad va a tener éxito o no.

Al fin y al cabo, se están produciendo continuos cambios en todo lo que concierne al sistema de pagos con tarjeta. Las aplicaciones de pago mediante el uso del Smartphone están comenzando a pisar el acelerador y ganar cuota de mercado.

Por supuesto, también éstas presentan sus propios interrogantes, y no cabe duda de que irán surgiendo problemas de seguridad que habrá que atajar.

Las 3 principales variables que parecen determinar el éxito del sistema Motion Code no son otras que el apoyo del propio sector bancario, la relación de coste y seguridad, así como la aceptación por parte del consumidor. Este último aspecto es, sin embargo, el menos relevante dado que, al contrario que con las apps móviles, el consumidor no tendrá más opción que aceptar el nuevo sistema si su banco decide que todas sus tarjetas se emitan con este dispositivo.

¿Qué es el CVV y para qué sirve exactamente?

Las tarjetas de crédito nos han hecho la vida más fácil. Si hace unos años teníamos que llevar encima el suficiente efectivo como para comprar lo que necesitábamos, en la actualidad ni siquiera tenemos que movernos del salón de nuestra casa para ir de compras, ya que Internet proporciona un abanico de posibilidades nunca vistas hasta ahora.

Pero, ¿cómo ha sido posible este proceso? ¿Por qué la gente asume que las compras por Internet son seguras? Gran parte de estas respuestas se explica por los nuevos sistemas de seguridad que incorporan las tarjetas bancarias, entre los que destaca el CVV (Card Verification Value), un código de tres dígitos situado en la parte posterior de la tarjeta.

En algunas empresas emisoras de tarjetas, este código se conoce también como CVC (Card Verificaton Code), código de seguridad de la tarjeta o también código personal de seguridad.

¿Por qué es importante el CVV?

No son pocas las ocasiones en las que muchos usuarios se han preguntado para qué sirve el código situado en el reverso de la tarjeta. Pues bien, su objetivo no es otro que el de incorporar una seguridad adicional en nuestros pagos, ya sean físicos como a través de Internet.

Y es que, aunque otra persona tuviese nuestro número de tarjeta, no podría efectuar ningún tipo de transacción si no dispone de estos tres dígitos (ni de la fecha de caducidad). Por esta razón, el CVV es tan importante para evitar que se produzcan fraudes si se extravía la tarjeta o se obtienen números de la tarjeta por error.

¿Qué tipos de CVV existen?

CVVExisten dos tipos de CVV que son generados por la empresa emisora de la tarjeta en el momento de su emisión:

  • CVV Tipo I: se corresponde con los cuatro últimos dígitos de nuestra tarjeta. En este tipo de códigos de verificación, el código CVV1 va encriptado y se utiliza en aquellas transacciones en las que el usuario está físicamente presente. Cuando se introduce la tarjeta en el datáfono, se envía a la empresa emisora el código de la tarjeta, que devuelve la autorización si este código es válido. La principal desventaja de este tipo de códigos es que si la tarjeta se duplica, el CVV1 sigue siendo válido. Se trata, por tanto, de un proceso del que el usuario no es consciente.
  • CVV Tipo II: es el tipo de CVV más utilizado en las transacciones comerciales. Son los tres dígitos que aparecen no sobreimpresos en la parte posterior de la tarjeta a partir de un algoritmo aleatorio que genera la empresa emisora de la tarjeta. Es solicitado por la mayor parte de vendedores en las transacciones que no se realizan físicamente, por ejemplo, a través de Internet, teléfono u otras vías telemáticas.

La diferencia fundamental entre uno y otro tipo de CVV es la forma en la que aparece impreso este dígito dentro de la tarjeta. Así, mientras con el CVV Tipo I el código no aparece definido como tal, en el CVV Tipo II el cliente sabe que existe en la parte posterior de la tarjeta y tiene que utilizarlo cuando vaya a realizar una transacción, generalmente a través de Internet.

¿Qué pasa si la tarjeta caduca, se pierde o la roban?

La numeración del CVV se realiza para cada tarjeta de crédito de manera aleatoria siguiendo un algoritmo que depende de la empresa emisora y, por tanto, es propio de cada tarjeta. Si caduca, se extravía o nos la roban, aunque la numeración principal de la tarjeta sea la misma, tanto la fecha de caducidad como el código CVV cambian.

Por esta razón, aunque alguien disponga de nuestra tarjeta, no podrá efectuar ninguna transacción a menos que tenga también del código CVV (y, por supuesto, la fecha de caducidad). Esto nos proporciona una seguridad y comodidad extra al efectuar una transacción.

En definitiva, el código CVV tiene una importancia muy grande en las tarjetas de crédito, ya que sirve como un elemento de seguridad adicional que nos hace la vida más sencilla pero, sobre todo, porque garantiza que las compras a través de Internet sean seguras.

Cinco errores habituales al utilizar tarjetas de crédito

Las tarjetas de bancarias se han convertido en todo un aliado para realizar las compras sin llevar dinero en efectivo. Sin embargo, en muchas ocasiones, cometemos errores a la hora de utilizarlas, de los que no somos conscientes y que, sin embargo, tienen fácil solución.

Por esta razón, vamos a hablar de cinco de los errores más habituales con las tarjetas de crédito, por si alguna vez te ha ocurrido y no sabes exactamente cómo actuar en cada momento.

Financiar gastos elevados

Financiar las compras a través de la tarjeta de crédito es uno de los errores más habituales que solemos cometer. Se trata de una alternativa muy cómoda, ya que no es necesario acudir a nuestra entidad financiera a solicitar un préstamo o un crédito, pero al mismo tiempo es muy cara.

Aplazar el pago con una tarjeta de crédito supone tener que asumir un coste más alto que el de otros instrumentos financieros similares. Por esta razón, conviene no aplazar ningún pago a través de la tarjeta de crédito, pues la TAE en este caso es mayor que en el caso de un préstamo al consumo, por ejemplo.

No controlar los pagos realizados

Tarjetas de créditoA diferencia de las tarjetas de débito, que van cargando el importe de las compras en la cuenta corriente del titular en ese mismo momento, las tarjetas de crédito acumulan todos los importes para cargar el total al final de mes.

Esto puede provocar que, en algunas ocasiones, perdamos la conciencia de cuánto llevamos gastado durante ese mes o el período de tiempo que corresponda. Bien es cierto que dispondremos del extracto en todo momento, pero el hecho de que el saldo de la cuenta bancaria se mantenga intacto puede hacer que realicemos más compras de las necesarias.

No tener en cuenta los seguros vinculados a la tarjeta

La mayoría de tarjetas de crédito llevan aparejadas una serie de seguros vinculados a su contratación. Entre ellos, destacan los seguros de asistencia en viaje, seguros de accidente, seguros de protección de pagos, los seguros de atraco y uso fraudulento o los seguros de protección de robo en cajeros, entre muchos otros.

En algunas ocasiones, contratamos una póliza en otras aseguradoras sin antes pararnos a pensar si ya teníamos ese seguro vinculado a la tarjeta de crédito, y acabamos pagando por un servicio que ya tendríamos cubierto.

No conocer todas las comisiones y cuotas de la tarjeta

Normalmente, los titulares de tarjetas de crédito no pagan cuotas por las mismas, pues tienen domiciliada la nómina o cumplen con los requisitos para acceder a esta posibilidad. Sin embargo, en algunas ocasiones, existen comisiones encubiertas o costes de los que no somos conscientes, como una comisión por sacar dinero en algunos cajeros o comisión por no utilizarla durante un período de tiempo determinado, pero que pueden suponer la diferencia entre una tarjeta barata y una más cara.

Por esta razón, es importante leer el contrato con detenimiento para conocer de antemano cuáles son todos los costes asociados a la tarjeta para, de esta manera, evitar sustos a la hora de utilizarla.

Utilizar crédito en lugar de débito

A veces, nos empeñamos en disponer de una tarjeta de crédito sin darle el uso para el que está pensado: ni necesitamos aplazar el cargo en cuenta hasta final de mes, ni vamos a realizar ningún pago a crédito ni tampoco vamos a utilizar ninguno de los seguros vinculados a la tarjeta.

En estas circunstancias, puede ser mejor contratar una tarjeta de débito, porque su coste es, en la mayoría de ocasiones, mucho menor. Además, permite llevar un mayor control de nuestros gastos, algo que puede ser muy interesante para aquellas personas con problemas para llevar sus finanzas personales.

Ventajas y desventajas de tener varias tarjetas de crédito

La industria de las tarjetas de crédito es un negocio millonario, así que todas las entidades emisoras hacen cuanto está en su mano para lograr que los clientes acumulen y utilicen el mayor número de tarjetas posible.

La cuestión es si esto resulta conveniente o no para el propio consumidor. En este artículo, vamos a analizar todas las ventajas y desventajas de tener varias tarjetas de crédito. De esa forma, podrás decidir si te conviene aceptar las tarjetas extras que se te ofrecen o, por el contrario, debes limitarte a las que ya tienes.

Cuáles son las ventajas de tener varias tarjetas de crédito

Comencemos examinando las ventajas de disponer de varias tarjetas.

Poder pagar con una tarjeta de crédito en cualquier parte del mundo

Si sueles viajar internacionalmente con frecuencia, te habrás dado cuenta de que no todas las tarjetas de crédito son aceptadas en cada uno de los rincones del mundo. Cada franquicia goza de un mayor nivel de implantación en determinadas zonas del mundo.

Tal es el caso de American Express, la cual no cuenta con tanta aceptación en España, pese a las notables ventajas que ofrece a sus clientes. Disponer de varias tarjetas –siempre y cuando pertenezcan a diversos emisores- te evitará molestias innecesarias.

Hacer uso de beneficios y servicios específicos

Las tarjetas de crédito no son una mera herramienta de pago a crédito. Es cierto que todas ellas cuentan con la posibilidad de hacer compras para después liquidar el crédito dispuesto a fin de mes o bien fraccionarlo en el tiempo.

Sin embargo, existen muchas tarjetas que incluyen otros servicios complementarios que, a veces, resultan incluso más relevantes que el hecho de pagar a crédito con ellas.

Seguros de viaje

Tarjetas de créditoLos seguros de viaje son uno de los mejores alicientes que una tarjeta de crédito puede añadir para las personas que viajan habitualmente. Dichos seguros pueden llegar a cubrir un gran número de incidencias, tales como la pérdida o daño del equipaje, el retraso o cancelación del vuelo, el hecho de sufrir un accidente o enfermedad durante el viaje, el secuestro del medio de transporte o incluso el fallecimiento y la consiguiente repatriación del cuerpo.

Para ello, tan sólo hay que asegurarse de pagar el billete del transporte con la tarjeta que incluye el seguro de viaje.

Utilizar la tarjeta en el extranjero sin pagar comisiones

Siguiendo en la línea de los clientes que viajan frecuentemente, que mejor opción que poder utilizar la tarjeta de crédito al hacer compras o en los cajeros automáticos de países extranjeros, sin tener que pagar una comisión a tu propio banco por ello. La imposición de estas comisiones es bastante frecuente, aunque los clientes no tienen porqué percatarse dado que se suele aplicar sobre el cambio de divisa aplicado. Afortunadamente, existen tarjetas que eliminan esas comisiones a sus clientes.

Descuentos sobre las compras realizadas

Ésta es una ventaja incluso aún más atractiva que la anterior, dado que las tarjetas de crédito son empleadas, precisamente, para realizar compras; así que cualquier usuario se verá beneficiado.

Determinadas tarjetas aplican descuentos sobre todas las compras realizadas. En otras circunstancias, se aplican descuentos en las compras en determinados establecimientos.

Por ejemplo, las tarjetas de crédito del Sabadell permiten conseguir un descuento del 2% sobre las compras es grandes establecimientos de alimentación, siempre y cuando seas cliente de la cuenta Expansión Plus. Otras tarjetas como la Repsol Máxima o la Cepsa Porque Tú Vuelves aplican un descuento sobre las compras realizadas en las estaciones de servicios de estas empresas.

Descuentos sobre las compras aplazadas

Ésta es una variable específica del caso anterior. No obstante, hemos considerado oportuno indicarla aparte, dado que exige una condición muy significativa. Estos descuentos se aplican siempre y cuando el cliente opte por aplazar la liquidación de la compra; es decir, escoge pagar la compra a plazos.

Obviamente, si necesitas comprar a plazos, más vale escoger una tarjeta que, al menos, te dé un descuento por ello.

Acceso a promociones u ofertas

Determinadas entidades disponen de catálogos de servicios y promociones que sólo están disponibles para los clientes titulares de sus propias tarjetas de crédito. Estos catálogos pueden incluir todo tipo de servicios de ocio, restauración, salud, ropa, etc.

Contar con una mayor cantidad de crédito

La inmensa mayoría de las tarjetas de crédito establecen un límite específico al crédito que sus clientes pueden utilizar al realizar sus compras. En el caso de que dicho crédito sea alcanzado, no se podrá realizar más compras hasta proceder a amortizar todo o parte del saldo dispuesto.

Disponer de varias tarjetas de crédito te permitirá disponer de un límite de crédito total mucho mayor que sin tan sólo contaras con una.

Cuáles son las desventajas de tener varias tarjetas de crédito

Como no podía ser de otra manera, emplear varias tarjetas de crédito también tiene sus desventajas. Te recomendamos que las tengas en cuenta.

Mayor coste total de mantenimiento

Muchas tarjetas de crédito establecen algún tipo de comisión o cuota anual de mantenimiento y/o renovación. Al tener varias tarjetas, también tendrás que hacer frente al pago múltiple de este tipo de gasto.

Peligro de endeudarte por encima de tus posibilidades

El hecho de tener un mayor crédito a tu disposición no significa de debas hacer uso de él obligatoriamente. Es más, tan sólo debería comprar a crédito un volumen que seas capaz de asimilar económicamente. En caso contrario, podrías tener la falsa impresión de disponer de un dinero que no tienes. Tan pronto como llegase fin de mes, te encontrarías en serios problemas.

Más tarjetas que cancelar en caso de robo o extravío

No nos vamos a engañar. Casi todo el mundo lleva sus tarjetas de crédito en la misma cartera. Eso implica que, si la pierdes o te la roban, te verás obligado a cancelar un mayor número de tarjetas. De lo contrario, estarías asumiendo un riesgo enorme de que los malhechores hagan uso de tus múltiples tarjetas al mismo tiempo.

Tarjeta de débito o tarjeta de crédito, ¿qué me conviene más?

Una de las disyuntivas más habituales a la hora de contratar una tarjeta bancaria es decantarse entre una tarjeta de débito o una tarjeta de crédito. Se trata de una duda razonable, pues las características entre una y otra opción difieren de manera sustancial. Veamos cuáles son las principales diferencias y qué ventajas tiene cada una. Continuar leyendo “Tarjeta de débito o tarjeta de crédito, ¿qué me conviene más?”

Cómo utilizar las tarjetas de crédito a través del móvil

Como no podía ser de otra manera, los smartphones ya han llegado de lleno al mundo del pago con tarjeta en los establecimientos. Primero fueron las aplicaciones para el acceso a la banca a distancia y ahora, gran parte del sector ha comenzado a lanzar a apps con las que puedes dar de alta cuantas tarjetas de crédito quieras, para después pagar tus compras cómodamente, mediante el uso del móvil. Continuar leyendo “Cómo utilizar las tarjetas de crédito a través del móvil”